Mantenimiento y cuidados para prolongar la vida de la pintura

Una vez finalizado el trabajo de pintura, el mantenimiento adecuado ayudará a conservar el acabado durante años.

Es recomendable limpiar las paredes con un paño suave ligeramente húmedo, evitando productos abrasivos. En pinturas lavables, puede utilizarse jabón neutro en pequeñas cantidades.

También es importante revisar periódicamente posibles golpes o pequeñas grietas para repararlas a tiempo antes de que el daño se extienda. En exteriores, conviene realizar inspecciones tras temporadas de lluvias intensas o cambios bruscos de temperatura.

Un buen mantenimiento no solo preserva la estética del hogar, sino que evita gastos mayores en el futuro.